lunes, 22 de junio de 2009

El final o un nuevo comienzo están entre tus manos


Suenan las trompetas de David, el cielo estremece y se cubre. Regresa la tormenta.

La humanidad retorna a la penumbra, a la incertidumbre… La esperanza se esfuma, la luz se opaca.

Los fuegos de los volcanes estallan, se riegan como agua hirviendo hasta consumir el último grano de arena.

El viento toma un olor a odio y azufre. Las estrellas se desvanecen como los ideales y sueños.

De las entrañas de la tierra brota la maleza, se esparce hasta inundar nuestro mundo.

De repente, el aire se paraliza, el agua se seca, la maleza se muere. El mundo se acaba, se convierte en muerte.Y nosotros con ella nos vamos. Porque nos quedamos anonadados, esperando nuevamente escuchar las trompetas.

Mientras la sangre de nuestros semejantes es derramada, junto con la de los animales infructuosamente.

Pero, mientras llega aquella melodía de salvación ¿qué hacemos? ¿Cómo vamos a vivir? Convertimos a los árboles en cenizas, acabamos los recursos hasta hacerlos polvo.

Dividimos nuestra especie, nuestro mundo por la forma de pensar, su color, ropa, cara o plata. Nos asesinamos brutalmente.Le demostramos al resto de los animales nuestro predominio sobre ellos y el universo, mediante la generosa y reivindicante bestialidad.

Evolucionamos en seres simplistas, nos cegamos los ojos de la mente y sólo vemos las acciones, pero no sus razones. Pues hagamos lo que hagamos se acerca el inevitable fin.O tal vez, podamos sembrar y cultivar como nuestros abuelos. Disfrutar de la soledad, gozar de la naturaleza. Vivir la vida entera y no sólo un instante. Alcanzar nuestras metas, compartir ilusiones.

No se trata de intentarlo sólo una vez o hasta estrellarse. La magia está en intentarlo toda la vida, hasta que la última gota de sangre deje de respirar, hasta que nuestra sonrisa se calcifique. Si eres capaz de entregarle todo lo que eres a aquella persona que crees como merecedora; porque no se las regalas al mundo; tal vez no calmes la sed de un niño africano, pero como mínimo ganarás su sonrisa. Y acaso ¿hay algo más valioso que eso?

1 comentario:

  1. definitivamente cada vez escribes mejor...aprovecho para decirte que tus palabras son capaces de tracender ms de lo q imaginas...y en realidad te haces entender y sentir por el sentimiento en particular

    ResponderEliminar